El 20 de febrero de 1941 fue inaugurado el Cristo en el centro del cruce de avenida Aconquija y Camino del Perú. Fue obra del escultor bonaerense Santiago Chierico, que enseñó en los años 40 y 50 en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Tucumán. En “El autor del Cristo” (07/04/2009), Carlos Páez de la Torre (h) cuenta que “de acuerdo al testimonio del escultor Mario Moyano -quien fue su discípulo entonces- Chiérico utilizó, para modelar el Cristo de la rotonda, el boceto que había confeccionado para una gran escultura que iba a colocarse en la Cordillera de los Andes, proyecto que nunca se concretó. Recuerda Moyano que le hizo notar que el cuadriculado en las costillas de la imagen, tenía por objeto que ellas resaltaran al ser iluminadas por el sol”. Chierico tenía, además, un vínculo con el arquitecto ítalo-argentino Francisco Salamone, quien construyó más de 60 edificios en 25 municipios de Buenos Aires entre 1936 y 1940. Sus obras son cementerios, mataderos y palacios municipales que encarnan el modernismo. Coincidió con la etapa cubista del escultor Chierico, de la que surgieron varios Cristos, grandes y pequeños, esparcidos en muchas de las ciudades por donde Salamone dejó su impronta. Estos pequeños Cristos surgen a partir del ensayo que Chierico realizara para crear el monumental en el portal del cementerio de Laprida (Buenos Aires), una torre de 30 metros de altura.